Evolución de los Contratos de Formación, un año después

Desde el 1 de Enero de 2016 con la entrada en vigor del artículo 14 de la ley 30/2015 el descenso de los Contratos de Formación ha sido el que mostramos en el siguiente gráfico:

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La diferencia de casi 130.000  contratos menos entre 2015 y el  2016 es significativa y pone de manifiesto las carencias en la ejecución de la medida adoptada.

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Como se puede apreciar en el gráfico los picos de alza de los Contratos de Formación corresponden a la  temporada alta de turismo en nuestro país y a la campaña de Navidad.

Los cambios son sustanciales. Por un lado, se ha eliminado la modalidad a distancia; de la enseñanza teórica, hasta ahora obligatoria. El 1 de enero desapareció la formación a distancia; y a partir de ese momento, en la contratación referida al aprendizaje, únicamente se puede impartir dicha teoría a través de las modalidades presencial o teleformación (a través de Internet, siendo obligatorio realizar las evaluaciones y tutorías de manera presencial en un centro debidamente acreditado o inscrito al efecto en la provincia donde radique la empresa).

Anteriormente, la gran mayoría de Contratos de Formación se realizaban con horas teóricas obligatorias a distancia, lo que resultaba más sencillo y accesible. Con la entrada en vigor de las nuevas modificaciones, se ha ralentizado la ejecución de los contratos de este tipo y se han puesto trabas a las empresas, a los trabajadores y a los centros, para poder realizarlos.

Uno de los inconvenientes que está surgiendo, es que la nueva ley obliga a los Centros Formativos, a habilitar plataformas de teleformación, para poder realizar estas actividades. Son pocos los Centros y menos las ocupaciones,  que se están empezando a acreditar.

Es imposible, contratar a jóvenes en formación, en las ocupaciones del Sector Industrial, que hasta ahora si se estaban formando, por la inexistencia de centros acreditados en teleformación o presencial de dichas ocupaciones.

Por todo, la única formación que se está impartiendo en estos momentos, corresponden a Certificados de Profesionalidad de Comercio y los relacionados con el Sector Servicios, ambos sectores vinculados directamente con el turismo.

El bloqueo que está sufriendo esta modalidad de contratación, está siendo palpable desde el mes de enero de 2016, tal y como se puede ver en el gráfico anterior.

Si no se ponen en marcha medidas urgentes, la tendencia será descendente y los Contratos de Formación terminaran desapareciendo, dejando a un segmento muy importante, como es el empleo juvenil, sin oportunidades de trabajo ni de formación.

 

En resumen, para la mayoría de las empresas de nuestro país resulta muy complicado, lento y costoso realizar Contratos de Formación. Si la Administración no modifica sus exigencias, este tipo de contratación, desaparecerá y perderemos una excelente oportunidad de reducir la cola del paro juvenil y proporcionar, al mismo tiempo, una capacitación profesional a miles de jóvenes.